La operación inmobiliaria que despierta el asombro de cualquier empresario hotelero, gastronómico y hasta de otros sindicalistas fue obra de la Federación Nacional de Camioneros, cuya cúpula jerárquica responde a Moyano. El Negro, como lo apodan sus amigos, compró en silencio la totalidad del hotel a mediados de abril de 2008, luego de varios meses de negociaciones con los antiguos dueños, una familia que lo construyó en 1995 y lo atendió en forma personal hasta el último día.
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1 comentario:
jajaja igualito a los sindicalistas municipales de pinamar, que se estuvieron acomodando y siguen...
la historia se repite una y otra vez.que lo pario.
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